Qué no te dije que te largaras?, Eres tonto!, Parece que no has aprendido nada!. Frases como estas se evocan cuando tenemos a nuestra buena compañera y a veces querida por algunos, la NEGATIVIDAD.

Ella es como una buena mancha de petróleo que se posa sobre nuestra vida, para esconder todo aquello bello y bueno que tenemos para ofrecer y sin duda para presumir al mundo entero.

Así como el petróleo no se llega a mezclar por completo con el agua, así la NEGATIVIDAD se mantiene por encima de lo que vemos y nos DESAJUSTA la visión, la percepción y mantiene esa espesa capa que provoca que la luz del día no entre a nuestros ojos ni mucho menos a nuestro SER.

Todas las ACCIONES ejecutadas con nuestra compañera NEGATIVIDAD nos darán como resultado que se nos conteste con la misma intensidad con la que nosotros mismos aplicamos. Es decir, no es de admirarse que la persona que contesta mal a su jefe, a su madre o a cualquier otra persona reciba en respuesta algo parecido o sino peor. Y digo peor, porque eso ya no es una machita es un desastre natural.

Esta es una de las cualidades de la NEGATIVIDAD, lleva consigo un PEGAMENTO, este pegamento provoca que se COMPARTA, ahora sí que ella no es envidiosa, ella dice: ¡Ven y forma parte del clan!

Ahora que conoces que es la NEGATIVIDAD y sus efectos, te daré 5 pasos para deshacerte de esta no siempre agradable y pegajosa compañera.