¿Alguna vez te has preguntado por qué hay algunas personas que parecen que lo consiguen todo, que en su vida fluyen las oportunidades, o la “suerte”, y/o que tienen una vida que realmente los hace feliz, mientras que por el otro lado, hay otras personas, que no encuentran respiro y su vida parece una lucha diaria en la que nunca sale nada bien, y ni hablar de que la suerte raramente está de su lado?

Muchos denominamos a tales “elegidos”, básicamente como “suertudos”.

Ojo: no estoy hablando de la vida de ese “amigo” que no para de mostrarse en Facebook, porque allí todo parece perfecto. Facebook simplemente no es parámetro:

estoy hablando de esas historias que vivimos de cerca, que hemos presenciado de amigos o colegas que realmente siempre están positivos, tienen energía, sonrisas, están en el mismo puesto que tú, pero su trabajo siempre resulta más liviano, viven en gracia y por supuesto, están felices con sus vidas.

Y entiendo si me dices: “Bah, claro que es fácil ser así de feliz, o sentir que en tu vida fluye la abundancia, si todo te sale bien. “

Pero ya verás más adelante en este artículo, que no es tan así como piensas. Ten en cuenta estas sabias palabras: