Cuando uno perdona, no le hace un favor a la persona que nos lastimó, sino que es un acto de amor con uno mismo, es un favor a nuestra propia vida

Todos hemos pasado por las espinas del desamor, la traición, la mentira, la crítica, el rechazo, la burla, la injusticia, y tantas más.

Todos tenemos esa famosa herida en el orgullo o el corazón, y en algunos ha quedado sólo una cicatriz, pero en otros sólo fue el comienzo de un camino lleno de tristeza, rencor, odio, e inclusive de venganza.

Es necesario entender que cuando se niega el perdón, se daña y lastima más uno mismo, que al otro. Quién paga las consecuencias es nuestro corazón, porque quién convive todos los días con ese rencor, somos nosotros mismos.

Pero ¡ojo!: perdonar no significa dar la razón, ni negar la responsabilidad, ni justificar, o minimizar la acción de la persona que nos lastimó. Perdonar es entender que el acto del cual proviene la herida, la situación dónde se generó el daño, es producto de la ausencia de amor en el corazón de la otra persona. Muchas veces, quienes lastiman, no son necesariamente personas malas, sino que lastiman con los bordes rotos de su propio corazón.

Por eso, para iniciar el proceso de perdón, es necesario comprender y separar actos malos, de personas malas. Alguien que pudo tener una actitud mala, no significa que sea mala persona.

Aclarado esto, sigue leyendo porque a lo largo de este artículo, podrás descubrir exactamente por qué es tan importante perdonar, y dónde reside su poder para transformar tu vida.

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perdonar

Está claro que no todas las heridas son iguales, pero lo cierto es que, cuando no logramos perdonar desde el corazón, lo cual no implica decirlo verbalmente, ni mucho menos personalmente, sino que es un perdón que lo entregamos al universo para que luego éste se encargue de los detalles, estamos coartando nuestro propio crecimiento, y la posibilidad de construir vínculos saludables con otras personas.

Por eso, cuando no perdonamos básicamente las consecuencias son las siguientes:

– Trasladamos el rencor, la desconfianza, el odio, y otros sentimientos oscuros y dañinos al resto de las relaciones que incorporamos en nuestra vida, ya que no hemos resuelto y aprendido la lección que la vida nos entrega con la situación que nos hirió, por lo tanto, las próximas relaciones se tiñen o cargan de pre-juicios, malos sentimientos, y condenamos por adelantado y de manera injusta el accionar de todos los demás. Cuando esto sucede de esta forma, seguramente seremos nosotros los que esta vez dejaremos heridas en otras personas que nada tienen que ver con el pasado.

– Nos perdemos de ser parte de vínculos o relaciones valiosas y enriquecedoras

– No podemos disfrutar el presente al estar tan estancados en un pasado que no volverá más.

– Llegamos al punto de perder el propósito de nuestra vida, porque ésta ronda en base a la vida del otro.-

– Inclusive ponemos en peligro nuestro sistema de valores y creencias, ya que el rencor es tan grande, que invaden sentimientos muy oscuros.

– Con facilidad se puede pasar de estados de ansiedad y depresión.

autoconfianza

Ahora bien, cuando entendemos que los errores son una herramienta POSITIVA de enseñanza y crecimiento, y que además, la acción de perdonar es un dispositivo que nos permite recuperar el poder sobre nuestra propia vida, nos transformamos en dueños y señores del futuro de nuestra paz, al dejar de lado el papel de víctima, y elegir cómo queremos vivir, evitando que lo que alguien una vez nos hizo, nos arruine el resto de nuestras relaciones y salud emocional.

Porque con mucha seguridad, esa persona ya no está más cerca nuestro, pero quiénes seguimos acompañando nuestra propia sombra, somos nosotros, por lo tanto, es nuestro deber aprender y no permitir nunca más, que suceda dos veces lo mismo, y así construir relaciones más valiosas y enriquecedoras, no sólo con otros, sino con uno mismo.

Por eso, los beneficios que al menos yo considero más importantes, aunque no son los únicos, son los siguientes:

1- Activamos La Ley Del Bumerán:

Todos somos humanos, y cometemos errores, cuando perdonamos abrimos una puerta en el universo para que ese mismo perdón regrese hacia nosotros cuando lo necesitemos, y seamos perdonados cuando sin pensar, hacemos algún daño.

2- Es La Mejor “Venganza”:

Podemos buscar una venganza positiva al recuperar nuestra propia vida, siguiendo adelante, recobrando la felicidad, y siguiendo adelante. Nada combate mejor las malas energías o a un adversario que mostrarles cuán felices somos, y que ha quedado atrás cualquier herida.

3- Recuperamos El Poder.

Cuando seguimos relacionando nuestros fracasos e infelicidad a esa herida del pasado, le seguimos dando poder a la persona quién nos lastimó sobre nuestra vida. pero cuando perdonamos y dejamos atrás el rencor, esto entonces nos permite salir del papel de víctima y recuperar el poder y control sobre nuestra vida, al no permitir que el recuerdo y esa persona que ya no es parte más de nuestro presente, continúe influenciando negativamente nuestra vida.

4- Podemos Crecer

Cuando perdonamos, elegimos dejar de sufrir y vivir estancados en una historia del pasado. Cuando esto sucede, nos permitimos analizar la situación con frialdad para sacar una enseñanza que es fundamental para no exponernos al mismo sufrimiento una segunda vez, y también para evitar lastimar a otras personas por la misma razón que hemos sido lastimados nosotros. Por eso, si no pasamos por este proceso, el rencor se apropia de nuestra vida, y viviremos reducidos a ser seres resentidos y amargados.

5- Podremos Construir Vínculos Saludables

No podremos construir desde el amor o la confianza, si nuestro corazón está inundado de rencor, odio, inseguridad, desconfianza y resentimiento. Construiremos dinámicas y relaciones desde un lugar poco saludable, y que reflejarán nuestros carencias y sentimientos.

Y tú ¿has podido perdonar?
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