Vamos hablar sobre el arte de decepcionar, entiéndase la palabra decepcionar, cómo hacer lo que las otras personas no esperan que tu hagas.

Pareciera que hay una especie de código cultural, en donde tenemos una especie de obligación moral de decir, sí, a cualquier petición o pregunta que nos hagan las demás personas.

Por ejemplo, si tu jefe te dice que tienes que hacer una tarea que no es tu responsabilidad, te lo dice 5 o 10 minutos antes de finalizar tu jornada laboral, porque tienes que decir que sí.

Si tú madre te llama y te dice que va a estar el fin de semana contigo para ver las fotos de tu último viaje y porque tienes que decirle que sí.

Si tu amigo te pide el quinto favor de este mes y vuelves le dices que sí, cuando quieres decirle que no, que no estás disponible.

¿Por Qué tenemos ese impulso de siempre responder en forma afirmativa a cualquier petición o pregunta?

Decepcionar A Los Demas

A esta pregunta surgen dos posibles respuestas, la primera, puede ser quizás por el miedo a que las demás personas nos rechacen, tenemos el miedo que si no complacemos a las personas, que nos hacen algún tipo de petición, sentirnos rechazados.

La otra razón es, cuando a nosotros nos decepcionan o no cumplen alguna petición que hacemos, eso genera un dolor, entonces queremos de cierta manera evitarle ese dolor a las demás personas y por eso decimos que sí.

Lo cierto es, que sí vivimos la vida tratando de complacer a las demás personas o diciendo que sí a cualquier tipo de petición, vamos a vivir literalmente vidas de los demás.

Por este motivo es importante primero, reconocer que tú estás en tu derecho de decir que no, como que sí, entiendo que a veces hay momentos donde las personas nos toman desprevenidos, nos hacen propuestas y nuestro primer impulso, si no estamos bien entrenados, es decir que sí, pero lamentablemente ya es demasiado tarde y reflexionamos, como me comprometí si tenía otros planes o no quería hacerlo.

Atrévete A Decir Que No Y Disfruta De Paz Interior

Es tan fácil decir que no, como decir que sí, pero qué pasa, no estamos preparados para decir que no, estamos de cierta manera dispuestos a complacer a las demás personas.

Unos de los motivos por los cuales muchas personas dicen que no, simplemente porque no saben como hacerlo.

Voy a compartir contigo una fórmula para que la practiques en tu casa a solas, para que aprendas a decir que no.

Lo primero que tienes que reconocer es que estas en tu derecho de decir que no, la fórmula que quiero compartir contigo, que la aprendí de Cheryl Richardson es la siguiente:

“muchas gracias por la invitación pero me resulta imposible asistir te deseo lo mejor en tu evento”

También podría quedar de esta manera “muchas gracias por invitarme a…. pero me resulta imposible aceptar te deseo lo mejor en tu evento o te deseo que te vaya muy bien”

Vamos a completar la fórmula “muchas gracias por invitarme a ayudarte en tu mudanza pero me resulta imposible ir, te deseo lo mejor y que todo te salga estupendo”, por supuesto, a estas fórmulas debemos añadirle una leve sonrisa para suavizar un poco nuestro rostro y que se note un tono amigable y sociable.

Pongamos el ejemplo, de que tu tienes un amigo que te invita un fin de semana a las Playas de Punta Cana, que por cualquier extraña o misteriosa razón tu no deseas ir, tu amigo se llama Pedro y te dice Diego este fin de semana voy a Punta Cana te gustaría acompañarme, yo invito, todos los gastos están pago,

¿como tu le responderías?

Pedro muchas gracias por tu invitación, pero lamentablemente no voy a poder asistir, porque tengo otros compromisos.

Es importante que practiques esta pequeña fórmula todos los días, mirándote al espejo, ten en cuenta que tienes tu derecho a decir que no como a decir sí, siempre y cuando quieras.

No quieres hacer algo no tienes porqué hacerlo.

*Diego Lossada

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