Cassandra Jackson y su hijo Johnny de 10 años iban a tener un día agradable y fueron a una piscina cerca de la casa. Estuvieron todo el día jugando y bañándose. En camino a la casa Johnny le dijo a su mamá que se sentía un poco mal y que tenía mucho sueño. Ella no pensó que era nada raro, ya que habían estado en el sol jugando todo el día. Cuando llegaron a la casa Johnny se acostó a descansar un momentico. Después de un rato Cassandra fue a mirarlo. Johnny no estaba respirando y la boca estaba llena de una espuma blanca, según NBC.

Cassandra lo llevó rápidamente al hospital pero