Paciencia, otra vez esa palabra. El que espera, desespera y se confunde. Sobre todo cuando nos topamos con la incertidumbre de no saber cuándo va a llegar lo que anhelamos. No te canses de esperar. La recompensa espera que tengas paciencia.

Sin embargo, la paciencia es algo más que la espera, es la expectativa calmada, es una especie de pausa en nuestro anhelo. La paciencia no nos adormece, se impone a la angustia y nos despierta. La paciencia es amarga pero sus frutos son dulces. Nos cuesta entenderlo pero la paciencia no es cargar y aguantar hasta no poder más y explotar.¿Quieres saber más? Haz clic abajo donde dice “Quiero Seguir Viendo”.