Seguramente te ha sucedido que, luego de algún examen, en un juego de azar, en una decisión estratégica de tu vida, o en distintas elecciones diarias, te has dado cuenta de que por pensar demasiado, has tomado la decisión incorrecta y que deberías haber seguido la primera corazonada que sentiste.

Todos hemos experimentado ese “nosequé” que advertía que no debíamos aceptar ese trabajo, no confiar en ese “socio”, o que algo no estaba bien con “X” persona o con nuestra pareja, o tal vez que debíamos responder A y no B.

Si las situaciones anteriores te resultan familiares, y no eres de los que sigue las corazonadas, es momento de empezar a confiar. En este artículo te explicaré porqué la intuición es la guía más sincera y auténtica que los humanos disponemos, y también porqué es tan poderosa para el equilibrio y desarrollo de nuestra vida