¿Cuántas veces hemos ido al cine y lloramos de emoción, nos hemos angustiado como si fuéramos los verdaderos protagonistas, han transpirado nuestras manos del miedo, y hemos sentido nuestro corazón latir más que nunca luego de una escena de suspenso y terror?

Nuestro cerebro, activa los mismos procesos-funciones cognitivas y fisiológicas, para responder a situaciones o emociones, aún cuando éstas, están generadas por algo ficticio.

Esto sucede, porque el cerebro no distingue entre algo real y NO real (película, imaginación, visualización).

Y es aquí justamente, donde se esconde el poder de la visualización positiva.

Si quieres saber más, sigue leyendo este artículo, porque te explicaré exactamente, cuáles son 3 las razones que hacen de esta práctica, una herramienta increíblemente poderosa para alcanzar todo lo que deseamos: