Luego de que veas lo que puede hacer este pequeño artefacto para calmar los ataques de rabia y ansiedad de tus hijos vas a quedar boca abierta y te aseguro que de ahora en adelante lo vas a recomendar con los ojos cerrados porque está ayudando a millones de personas en el mundo a tratar estas rabietas.

La buena noticia es que a continuación no solo te voy a mostrar para qué funciona sino que también te voy a enseñar cómo hacerlo, paso a paso. Ahora mira hasta el final y presta mucha atención para que así lo hagas bien.¿Quieres saber más? Haz clic abajo donde dice “Quiero Seguir Viendo”.

[showhide more_text=”Quiero Seguir Viendo” less_text=”Mostrar Menos…”]

El bote o botella de la calma es una herramienta fantástica para ayudar a relajarse a niños más nerviosos.

También se llama botella de la paz, e incluso, botella mágica. Está elaborada a partir de purpurina, y su objetivo es ayudar a los niños a manejar sus sentimientos. Funciona como una terapia para los niños.

El frasco funge como una especie de canalización emocional, a través del cual el niño libera las emociones negativas que no sabe gestionar.

Mientras lo agita, se liberan las tensiones emocionales acumuladas y, cuando estas se reducen y el pequeño deja finalmente de mover el frasco, el efecto de la purpurina descendiendo lentamente ejerce una acción relajante adicional que elimina todo vestigio de irritación o ansiedad en el pequeño.

Según algunos estudios, mientras que el niño observa la caída de brillo, puede organizar y centralizar el sistema nervioso.

Cuando el niño está estresado, su ritmo cardíaco se acelera junto a su respiración y al ver la lenta caída del brillo, genera un modelo visual para inconscientemente entregar una señal al cerebro que disminuya la agitación.

Además, mientras sucede esto, el adulto puede proporcionar un espacio para que el menor  trate de explicar las razones de la tristeza, la ira o la frustración.

¿Qué necesitas para hacer un frasco de la calma?

-Un bote de cristal o una botella de plástico, preferentemente transparente y que no tenga etiquetas.

-Purpurina (también conocida como escarcha, brillantina o diamantina) a elección del niño, aunque lo ideal es decantarse por tonos claros pues son más relajantes.

-Pegamento glitter o transparente.

-Agua templada del grifo.

-Colorante alimentario para darle color al agua.

-Una cuchara sopera y otra de postre.

¿CÓMO SE HACE?

1. Vierte agua templada o caliente en el bote de cristal. Si el niño es muy pequeño, es mejor que utilices una botella de plástico. Será mucho más seguro.


2. Ahora, echa dos cucharadas soperas de pegamento con purpurina y remueve bien.

3. Llega el turno de la purpurina. Escoge un color y echa tres cucharaditas de postre llenas de purpurina. Remueve.


4. Añade una gota de colorante alimentario del color que más le guste a tu hijo y vuelve a remover.


5. Sólo te queda cerrar el bote con la tapa. ¡Ya tienes tu botella de la calma!

Si leíste el artículo hasta aquí escribe en facebook “Si lo Compartí” para demostrar que eres de las personas que sí lee… Sabrás quienes lo hacen y quiénes no.

NOTA: Recuerda Suscribirte A Nuestro Canal De YouTube, Es Gratis: Haz Click Aquí

Comparte Esto Con Tu Familia Y Tus Amigos. Aprieta El Botón De Abajo. :D

[/showhide]