El 50% de nuestro tiempo, mientras que no estamos dormidos, repetimos día tras día, las mismas acciones y pensamientos de manera automática, es decir, sin pensar.

Justamente porque son rutinas que las hacemos sin pensar, es que resulta tan difícil crear nuevos hábitos o quebrar y erradicar malos, indica Jeremy Dean en su libro “Creando hábitos, rompiendo hábitos: como hacer cambios que perduren”.

¿Cómo hacer entonces, a los 35 por ejemplo, para empezar a cultivar nuevos hábito, y reemplazar una rutina que quizás desde hace 20 años ya la tenemos aferrada en nuestra vida, como por ejemplo: fumar?

Volver a empezar ya de adultos, implica aprender a pensar diferente, disfrutar de algo diferente, sentir de forma diferente, y también implica aprender a decir SÍ a cosas que a lo largo de casi toda nuestra vida, hemos dicho que NO, o al revés.

Justamente porque todo será nuevo, en este artículo te contaré cuáles son las barreras que se presentan cuando queremos crear un nuevo hábito. Y es muy importante que las conozcas, para poder primero identificarlas, para luego trabajar sobre ellas, y así estar preparados para hacer el GRAN salto.