Hoy en día el mundo ha cambiado mucho ha comparación con los años anteriores, en donde lo más importante era el conocimiento que las personas tenían en una rama específica o en un tema. La actitud se lleva el protagonismo de éste artículo porque es lo que puede dar grandes oportunidades a las personas.

A continuación te voy a mostrar un artículo en el cual aprenderás cuáles son las actitudes de las personas emocionalmente inteligentes. Así que observa hasta el final y presta mucha atención para que así puedas implementarla.

Diez actitudes de las personas emocionalmente inteligentes.

Las personas emotivamente inteligentes saben administrar y supervisar sus emociones. A Dios gracias, la inteligencia sensible es una cosa que se puede aprender y adquirir con el tiempo

En ocasiones la clave de la vida no está en saberlo todo, sino más bien en poder contestar a situaciones bastante difíciles. Los especialistas aseguran que estos son los rasgos que llevan al auténtico éxito.

Actualmente, comprendemos por inteligencia sensible la capacidad que todos tenemos de poder administrar nuestras emociones y sensaciones en el momento de relacionarnos con el resto.

Si bien pueden existir habilidades innatas, la inteligencia sensible puede optimarse y mejorarse transcurrido un tiempo.

La vida prueba que en ocasiones quienes sacaban las mejores notas en la universidad no acaban siendo a quienes mejor les va en la vida. Esto pues el éxito depende de una buena mezcla de disciplina, empatía y manejo de los instantes esenciales. La psicóloga de España Ana Vico quien asegura que solo “se puede vivir de manera plena si tienes a las emociones como tu aliado en este camino que es la vida”. Estas son para ella las peculiaridades de quienes consiguen tener ese equilibrio en su vida.

Los cambios no son un inconveniente

Quienes son emotivamente más inteligentes no temen al cambio, puesto que son personas flexibles que se consiguen amoldar a las incontables situaciones que se es presentan en su rutinario.

Admiten el cambio pues ven en este una proximidad para llegar al éxito y a la dicha. Para Vico, estas personas son más reconocidas en el entorno laboral puesto que acostumbran a amoldarse simple a los entornos de trabajo.

Los aspirantes con una alta inteligencia sensible son mejor valorados que las personas que de buenas a primeras se dejan vencer por las malas críticas o bien no aceptan el agobio.

Si supiésemos adiestrar esa inteligencia sensible (que se puede), mejoraríamos tanto personal como profesionalmente. Todo son ventajas”, afirma.

Se conocen prácticamente perfectamente

El saber sus fortalezas y debilidades es un rasgo propio de las personas emotivamente inteligentes, saben solucionar aprietos o bien contrariedades al conocer su ambiente y a sí mismos. Esta característica acostumbra a progresar con los años.

Un trabajo, publicado en la gaceta Physiological Science, desmorona el mito de que las personas pierden sus capacidades mentales con la edad.

Conforme el estudio, dirigido por Joshua Hartsworth, hay un proceso de desaceleración de determinadas funciones mas asimismo hay áreas que con el paso del tiempo se vuelven más eficientes.

En otras palabras, el foco de la inteligencia cambia y el cerebro se vuelve más lento mas más sabio al unísono.

Su empatía prima en su carácter

Tienen una enorme capacidad para comprender las situaciones del resto personas, las comprende con lo que pasan. Esto ayuda a que sean personas con las que se pueda comunicar más simple y que proyectan un mayor nivel de proximidad.

Las personas con alta inteligencia sensible aprenden de los fallos en lugar de sentirse víctimas.

Asimismo solicitan perdón cuando es preciso si han hecho algo que ha podido afectar a otras personas de forma negativa. Solicitan perdón de corazón y perdonan”, asegura Vico.

No ofenderse

Hay personas con una singular susceptibilidad, que se ofenden con mucha sencillez.
Al contrario, las personas emotivamente inteligentes estudian bien las situaciones que se les proponen.

La mayor parte de las veces la presunta falta de respeto procede de otras personas que se hallan en una bastante difícil situación respecto a un tema determinado.

Saber decir que no

Si bien parezca simple, no siempre y en todo momento tenemos la habilidad de saber negarnos a ciertas convidaciones, demandas, etcétera

Se enfocan en lo positivo

Una persona inteligente emotivamente centra su atención en el lado positivo de cada situación que se le presente, incluso cuando hay inconvenientes.

Procuran producir unas soluciones desde diferentes puntos de vista a las contrariedades que se les presentan, puesto que son conscientes que solo de ellos depende el estar bien o bien tener bajo control el instante

Son curiosas por naturaleza

Están continuamente preguntándose por todo cuanto los rodea, primordialmente por el alto grado de empatía que tienen, puesto que al preocuparse más por las personas que están cerca, se produce un creciente nivel de curiosidad

Prefieren separarse de las personas “tóxicas”

Tienen clarísimo con qué personas deben relacionarse, las peculiaridades de las personas que los rodean son primordialmente 3, optimistas, con una energía positiva y gente muy alegre.

En estas personas ven una buena repercusión que los ayuda a tener una vida estable y una visión de planeta más sana; aparte de favoreces la inventiva de las personas con alta inteligencia sensible.

Al tener buenas vibraciones y rodearse de gente positiva, ven el planeta desde una perspectiva más sana y que favorece la inventiva. Acostumbran a relacionarse con personas que sean buenas influencias y que les llenen”, concluye Vico en su portal.

Un enfoque de proactividad

La proactividad se define como la acción o bien intervención activa de una situación que lo demande. Alguien con una inteligencia sensible alta decide qué hacer en todos y cada instante y actúan antes que la situación lo demande.

Tienen una enorme capacidad de reacción por su incesante relación con el ambiente, son proactivos, más no reactivos. “Saben administrar su tiempo de trabajo y su tiempo de ocio, su tiempo de estudio y su tiempo de relax.

Establecen horarios, planean labores y definen objetivos. No les importa anular planes si con ese tiempo pueden hacer algo prioritario para ellos.

Conocen cuáles son sus valores y los riegan de forma continua. Emplean su tiempo y sus días en aquello que les apasiona y lo dan cara el resto como un regalo”, añade Vico

Un léxico sensible bastante extenso

Las personas emotivamente inteligentes tienen un léxico suficientemente extenso para delimitar con precisión su estado actual, cosa que solo un treinta y seis por ciento de la gente puede efectuar sin mal entendido.

Estas personas tienden a dominar de una mejor manera sus emociones, puesto que al paso que ciertas personas definen su estado de ánimo con “me encuentro mal”, los emotivamente inteligentes se determinan con un sin número de sinónimos, frustrado, oprimido, deseoso, fatigado, irritado y considerablemente más.

No se callan sus emociones, las escuchan y conocen qué es lo que desea decir cada emoción en todos y cada contexto. Saben regular la intensidad de sus emociones y expresarlas en la manera justa, como desean.

Son los dueños de su expresión sensible, no puros peleles a la merced de sus emociones desbocadas”, asegura Vico en su página web.

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Vía: semana