¿Te has preguntado qué sucede que las personas no permanecen en tu vida, o por qué te cuesta construir amistades que perduren en el tiempo?. Si te sucede esto o te sientes así este artículo te podrá servir de mucho ayuda para responder esa pregunta.

Aunque uno de los motivos de que no sean de buena calidad tus relaciones, y que no perduren en el tiempo, se deba a que no haces buenas elecciones, también un gran porcentaje recae en motivos que están en nosotros mismos. No nos damos cuenta de que quizás tenemos actitudes que son para nada atractivas para quienes tenemos cerca nuestro… Por eso observa hasta el final para que despejes tus dudas

Hay un sabio pensamiento que dice:

“Si Quieres Ver Mariposas Cerca De Ti, Entonces Crea Un Jardín, Y Las Mariposas Llegarán Solas”

Entonces, ¿alguna vez has pensado si eres para los otros una fuente de buena energía, o acaso sabes si tu compañía es revitalizante, y si resulta fácil pasar el tiempo contigo?

Si no estás muy seguro/a, sigue leyendo y descubre conmigo, si es que tu compartes algunos de estos rasgos o comportamientos, para empezar a trabajar en ellos cuanto antes y comenzar a construir relaciones duraderas, verdaderas y sanas.

Los humanos somos seres sociales, y tener personas con quién compartir nuestra vida, es uno de los elementos más significativos que nos alimentan de felicidad.

Ser Envidioso

La envidia conlleva a estar ausente de tu vida constantemente, porque te encuentras pendiente de lo que los otros tienen, han logrado o están viviendo.

Aún si algo no muy bueno le ha sucedido a otra persona, el envidioso encontrará la forma de envidiar igual, por ejemplo: tu amigo se enferma y todo el mundo le escribe en su facebook, pero cuando a ti te sucedió algo similar, nadie lo hizo. ¿Por qué será?

El Problema Central Y Más Perjudicial Del Envidioso, Y De Las Personas Que Lo Rodean, Es Que La Envidia No Radica Solamente En Querer Tener Lo Que El Otro Tiene, Sino Que En El Fondo Desearía Que La Otra Persona, No Tenga Lo Que Tiene.

Por lo tanto, nadie quiere estar con personas llenas de celos y envidia, porque las hace sentir incómodas, y quizás hasta innecesariamente culpables.

Ser Negativo – Pesimista

Una persona pesimista, que siempre resalta lo negativo de todo, lo trágico, que se vive quejando, o que transmite que toda su vida es un problema, resulta muy poco atractivo para cualquier persona, no sólo para las que naturalmente son positivas.

Todos queremos estar cerca de alguien que nos haga sentir a gusto o mejor, pero nunca peor. Simple. Nadie va a sentir ganas de estar cerca de ti.

Debemos crear contextos, donde las personas quieren estar, quieran pertenecer. No significa dejar de ser uno mismo, sino entender que todos buscamos sentirnos mejor.

Demasiadas dudas, miedos, y escenarios negativos construimos en nuestra propia cabeza, para que alguien nos contagie con más de lo mismo.

Criticar Y Ser Chismoso

Puede que tener información sobre alguien, en especial si es comprometedora o negativa, se sienta poderoso, pero recuerda este pensamiento:

Las Mentes Brillantes, Hablan De Ideas; Las Mentes Normales Hablan De Cosas; Las Mentes Pobres o Mediocres Hablan De La Gente.

Un amigo que escucha constantemente a alguien criticar o violar la confianza de otro haciendo correr secretos que le han confiado, es probable que se pregunte: ¿podría confiar en esta persona?

Y ojo, tal vez tu actitud sea un halago, ya que hay una frase que dice:

“Si Nadie Te Envidia, Te Juzga o Te Odia, Algo Estas Haciendo Mal.”

Si tu envidias, juzgas u odias, quiere decir que la otra persona, está haciendo su vida como quiere y muy bien.

Por lo tanto, cuando alguien honesto escucha como hablas mal de otros, es lógico que se aleje de ti, ya que pensará lo siguiente: “si lo hace con esta persona, también lo hará conmigo.”

Ser El Sabelotodo Y Perfeccionista

Si eres de ese tipo de persona que cree que se las sabe todas, y que encima busca corregir a otros y da opiniones que nadie se las ha pedido, no hace falta mucha ciencia o psicología, para entender por qué esta actitud aleja por completo a cualquier persona.

Es que a nadie le gusta que lo hagan sentir menos, o que le muestren sus errores todo el tiempo.

Cada uno sabe en qué se equivoca, y en todo caso, si quieren que se lo recuerden, lo pedirá.

El perfeccionista además, carga a las otras personas con una presión innecesaria y ansiedad, porque se sienten que están bajo la lupa todo el tiempo.

Necesitar Tener Siempre La Razón

Este comportamiento radica básicamente en necesitar siempre ser el único dueño de la verdad, y tener la última palabra.

Por defecto, esta actitud deja a la otra persona siempre como la equivocada, menos inteligente, y su opinión menos valorada.

¿Alguien en su sano juicio disfrutaría de sentirse así con otra persona? NO.

Intentar forzar a otros a que piensen igual, coincidan con lo que opinas o dices, o que vean las cosas desde tu mismo punto de vista, lleva a la confrontación constante, y a hacer sentir al otro subestimado, por creer o pensar distinto.

Cada persona es única, por lo que sus experiencias, y pensamientos también lo serán, como los tuyos.

Colocarse Siempre En El Papel De Víctima

La victimización es quizás otro de los aspectos que realmente vuelven a alguien muy poco atractivo.

Cualquier persona dueña de su éxito, de sus logros, y que tiene control de su vida, le resultaría agobiante iniciar una relación con alguien que persistentemente se cree víctima, y que todo lo que le sucede es por culpa de otros, de la realidad, del clima, del tránsito, del pasado, del presente, del futuro, etc.

Esta actitud deja a la víctima atascada en un punto en el que te muestras que no tienes control o poder sobre su vida.

Mientras estas personas se quedan buscando excusas, el resto avanza.

Estar Siempre A La Defensiva

Tomarse todas las cosas que dicen o hacen los otros de manera muy personal, es bastante desgastante para quienes están contigo, ya que deben cuidarse de no decir algo o hacer algo que ofenda.

Pero la verdad es que lo que la gente hace o dice, tiene mucho más que ver con ellos mismos, que contigo, y sus reacciones nacen de algún detonante que tienen en su interior, y lejos está de ti.

Buscar Siempre La Validación De Otros

“¿De verdad que no soy gorda?” “¿De verdad que soy linda?” “¿De verdad que lo hice bien?” “¿De verdad me amas / te importo / quieres estar conmigo?” , y como estos ejemplos, muchos más. En síntesis: pedir demostraciones para ratificar siempre algo es desgastante

Quiénes constantemente buscan que se le reconozca su valor, no solamente resultan agotadores, sino también demuestran poca personalidad, y resultan aburridos, ya que al fin y al cabo, todo termina siendo sobre ellos y sus inseguridades.

No Escuchar

Sin caer en las teorías de la comunicación, hay un hecho puntual que nos toca a todos: con tanta tecnología a mano, estamos expuestos a docenas de distracciones de manera constante,

Y eso produce una gran pérdida de las capacidades para realizar una buena escucha activa y de calidad: mirar a los ojos, estar presente en la conversación, y demostrar por sobre todo, que lo que el otro dice, de verdad te importa.

Hacemos las cosas sin mirar, oímos sin escuchar, y estamos con alguien sin compartir.

No hay nada más feo que estar con alguien que no te escucha de verdad. Es hora de elegir vivir en la realidad o vivir en línea. Tú eliges.

Ser Un “Interesado”

Seguramente haz escuchado alguna vez decir a alguien: “XX persona, sólo me habla cuando necesita algo…”

Las relaciones funcionan cuando hay un equilibrio: tantos los favores, la contención, la compañía corre de igual cantidad para los dos lados, de lo contrario uno de los dos acumulará resentimiento.

Si sólo te acercas a alguien cuando necesitas algún favor, pero desapareces cuando la otra persona precisa algo de ti, entonces ya sabes porque con el tiempo, ese amigo o colega, ya no le interesa estar cerca tuyo. ¿Qué clase de hermandad, pareja, o amistad sería esa?

Ser Egoísta

Si no te encuentras predispuesto a salir de tí mismo, a ceder, a compartir, o a ayudar, entonces, no esperes obtener eso de otras personas.

Si constantemente estás midiendo cada cosa que haces por los otros, eventualmente, te encontrarás solo, y sin nada. Todo lo que das, luego volverá.

“Cada uno recibe lo que da..” dice la canción.

La vida se retroalimenta constantemente, y si tu no estás dentro de esa rueda, tampoco recibirás nada.