Luego de que veas la relación que tiene tu cerebro con las emociones vas a quedar boca abierta y estoy seguro que de ahora en adelante sabrás manejarlo de la mejor manera. Es importante que te tomes unos minutos para ver esto porque te puede ayudar a entender muchas emociones que sientes.

El siguiente artículo que te voy a mostrar trata sobre la relación que existe entre los neurotransmisores de tu cerebro con las emociones que experimenta tu cuerpo, dándote algo detallado. Así que mira hasta el fina y presta mucha atención para que no te queden dudas.

Aprende Sobre Los Neurotransmisores Del Cerebro Y Su Relación Con La Ansiedad, La Depresión Y La Agresividad.

Las células del cerebro son las neuronas y la comunicación entre estas células inquietas tiene ciertas peculiaridades, una de ellas es que prácticamente jamás se tocan, si bien están separadas por muy pequeños espacios.

A la zona de interacción de las neuronas se le llama sinapsis que significa unión, y la comunicación entre neuronas se efectúa a través de los neurotransmisores.

Todas y cada una de las acciones del cerebro como ordenar a los músculos que se contraigan y se relajen en forma ordenada para hacer un simple movimiento, labores intelectuales, etcétera, son trasmitidos por ellos y son capaces de modular nuestras emociones.

El sistema límbico tiene una suma importancia en el origen y el control de las emociones.

Y en este gran circuito, una pequeña zona, el hipotálamo, está asociada a muchas conductas sensibles  y a funciones como el apetito y la sed.

Se ha podido observar que cuando se destrozan ciertos núcleos del hipotálamo, el sujeto puede parar de comer e inclusive aun fallecer de apetito literalmente en la mitad de la más apetecible comida.

Mediante este núcleo es que se siente la necesidad de comer. A esta zona del hipotálamo se le conoce como centro de la saciedad.

En el hipotálamo y en otras áreas del sistema límbico se encuentran los núcleos celulares que siendo estimulados provocan contestaciones de cólera y agresividad en los animales.

Las neuronas tienen 2 géneros de prolongaciones, unas ramificadas, que proporcionan a estas células su aspecto estrellado o bien arborizado propio, y otras más largas y más fáciles, los axones, que son aquellas por medio de las que las neuronas se comunican entre sí.

La parte final del axón, que establece la comunicación con la neurona lindante, lleva por nombre terminal sináptica o bien presinapsis, y se identifica en un elevado número de sinapsis por la presencia muy característica de estructuras esféricas: las vesículas sinápticas.

En el interior de las células inquietas prevalece el potasio y ciertas proteínas asimismo con carga eléctrica al tiempo que afuera hay una alta concentración de sodio y cloro.

Cuando la neurona está “callada” su interior es más negativo eléctricamente que el exterior, mas esta situación cambia ásperamente cuando la neurona se comunica con otras neuronas. Los neurotransmisores son los comunicadores de la relación entre las neuronas.

Los neurotransmisores químicos

Se trata por norma general de substancias fáciles. Considerando el número enorme de contactos que se establecen entre las neuronas, es sorprendente el número tan pequeño de moléculas que la naturaleza ha desarrollado para trasmitir  los centenares de miles de mensajes entre las neuronas.

Los neurotransmisores pueden clasificarse, desde la perspectiva de su estructura, en 3 grandes grupos: los aminoácidos, las aminas y los péptidos.

Como se libera los neurotransmisores

Los neurotransmisores son expulsados de la neurona presináptica para llevar el mensaje a la postsináptica.

Los neurotransmisores se guardan en las estructuras peculiaridades de la  presinapsis, las vesículas sinápticas, y continúan ahí  secuestrados hasta el momento en que el calcio los hace salir en camino cara la neurona a la que tienen que trasmitir el mensaje.

Los receptores

El contacto del receptor con el transmisor produce el mensaje que reconocen las neuronas, o sea, un cambio en la permeabilidad celular a un determinado ion y el cambio coherente en la distribución de las cargas eléctricas.

Los receptores postsináticos desempeñan un papel clave en la fisiología de la conducta.

Los receptores de un mismo neurotransmisor no siempre y en todo momento son iguales, tienen diferencias en su estructura que fuerzan a meditar que son moléculas diferentes.

En el momento en que el mensaje ha sido trasmitido, el neurotransmisor, ya terminada su función, debe dejar de interaccionar con el receptor y desaparecer del espacio sináptico a fin de que pueda iniciarse una nueva comunicación, si es preciso.

Existen 2 géneros de acciones que dejan que esto suceda: el neurotransmisor es destruido, ese transmisor destruido es transportado nuevamente a las neuronas.

Interferencias en la comunicación neuronal

El proceso de salida del neurotransmisor se puede trastocar, con substancias que cierran la entrada de los canales del calcio, interceptando de esta forma  la señal para liberar el neurotransmisor.

Otra forma de alterar el proceso de liberación del neurotransmisor es impedir su entrada a las vesículas sinápticas.

Ciertas toxinas, como el veneno de la viuda negra, acrecientan en forma excepcional y también indiscriminada la salida de los neurotransmisores de las vesículas, con lo que alteran los mecanismos normales de comunicación, particularmente la de las neuronas con los músculos.

La muerte por botulismose debe a que la toxina impide la liberación de los neurotransmisores.

Los receptores, esto es las proteínas con las que interaccionan los neurotransmisores, asimismo pueden ser perjudicados por substancias, ciertas naturales, otras sintetizadas en el laboratorio.

La ansiedad natural y la ansiedad patológica

La ansiedad es una condición natural. A nivel biológico, considerada como un estado de superalerta, es un factor clave para la supervivencia del individuo.

La ansiedad, con sus peculiaridades orgánicas (temblor ligero, palpitaciones, manos frías, sudoración). La ansiedad asimismo puede ser una contestación patológica.

La ansiedad se puede manipular a través de ciertos receptores de las neuronas
Los calmantes más eficientes son compuestos conocidos como benzodiazepinas.

Aparte de su efecto calmante, las benzodiazepinas son empleadas asimismo como auxiliares en el control  del sueño, y contribuyen en esta forma, si bien de forma indirecta, a reducir la ansiedad.

Es conocido por todos la falta de sueño es una causa poderosa de ansiedad y que los inconvenientes se agrandan a lo largo de las horas de insomnio.

El efecto de las benzodiazepinas como de los barbitúricos, es el de acrecentar la eficiencia de este proceso de entrada de cloruros a las neuronas.

La presencia en el cerebro de estos receptores a las benzodiazepinas, que son substancias artificiales creadas por el hombre, sugiere la existencia de  una “benzodiazepina natural”, esto es, la substancia que es legítimamente dueña del lugar de las benzodiazepinas en el receptor.

La depresión

Las fluctuaciones en el estado anímico no afectan las funciones orgánicas rutinarias como, comer o bien dormir.

Tampoco infieren en sus actividades de trabajo, su desempeño intelectual y sus relaciones con otros individuos.

La depresión endógena es una enfermedad tan real como la pulmonía. Las personas que sufren depresiones, los esquemas de conducta pueden aparecer en forma recurrente, o sea, desparecer por un tiempo para entonces repetirse con peculiaridades muy afines.

Los síntomas son falta de motivación, falta de interés por actividades  que ya antes parecían  atractivas, pasividad, falta de concentración.

Ciertos pacientes depresivos adelgazan en forma notable, al tiempo que otros por contra, aumentan de peso.

En ciertos, el insomnio es usual mientras que otros pasan la mayoría del tiempo dormidos.

Hay pacientes que se muestran agitados y sin reposo, y otros apenas si pueden salir de la cama.

En etapas más avanzadas pueden presentarse perturbaciones psicóticas como alucinaciones o bien sentimientos de paranoia; el número de suicidios   en pacientes depresivos es muy elevado.

En el Trastorno Bipolar, muchos enfermos responden bien a tratamientos farmacológicos con fármacos que en su estructura y por sus efectos, tienen una relación  con los neurotransmisores del conjunto de las llamadas aminas biogénicas.

El Litio se emplea asimismo como terapia de mantenimiento para eludir la recurrencia de los estados de depresión y manía en este trastorno; el litio reduce la severidad, duración y recurrencia de los capítulos de manía y de depresión en los trastornos bipolares.

La agresividad y la pasividad, asimismo dependen de la química del cerebro
La agresividad es el resultado de la función de las neuronas integradas en circuitos.

Hoy día se conocen cuando menos 6 áreas en el cerebro relacionadas con la agresión, de las que las más esenciales son la amígdala y el hipotálamo, que son parte del sistema límbico.

El primero está relacionado con una actitud predadora, el segundo se refiere a un comportamiento protector.

En estos 2 casos, la conducta beligerante se manifiesta cara un individuo de una especie diferente.

Un tercer género de comportamiento violento, es la llamada agresividad social. Este género de conducta se manifiesta en una colonia entre individuos de exactamente la misma especie.

Habitualmente este género de comportamiento violento está limitado a los machos y tiene un claro vínculo con la actividad de la hormona masculina, la testosterona.

Comparte Esto Con Tu Familia Y Tus Amigos. Aprieta El Botón De Abajo. :D